Instalación - Averías - Mantenimiento - Desatascos

Tipos de gases que se pueden usar como fuente de energía en tu vivienda


Siempre se ha dicho que el gas era algo muy peligroso para ser usado como fuente de energía en una vivienda. Sin embargo, el aumento de la seguridad en su uso y la menor contaminación y costes de fuentes de energía como el gas natural o el propano canalizado ha conllevado un aumento del uso de los diferentes gases que existen para uso en diferentes tipos de inmuebles.

 

Tipos de gases

Entre los gases más utilizados a nivel de inmuebles destacamos el gas natural, el propano y el butano.

El gas propano posee menos densidad que el butano pero más poder calorífico. El gas natural posee menos incluso que ambos y su poder calorífico es similar. Por el contrario, el gas ciudad es el que menos poder calorífico posee.

Para poder denominar a una instalación de gas como de vivienda, es necesario que tenga, como máximo, una presión de cuatro bares. Esta presión máxima determinará el tipo de instalación receptora:

  • Baja presión: hasta 0,05 bar.
  • Media presión: hasta 0,4 bar.
  • Alta presión: hasta 4 bar.

Gas canalizado

Hoy en día el gas natural, el gas ciudad y el gas propano se encuentran canalizados. Las partes de una instalación de gas canalizado son:

  • Red de transporte general: subterránea y cuya propietaria es la compañía distribuidora.
  • Estación de regulación y medida: se encarga de controlar el caudal y la presión del gas al circular en la tubería.
  • Llave de salida: es la llave general de la distribuidora y de la que parten las derivaciones.
  • Llave de acometida: separa la red de distribución de la receptora.
  • Llave de edificio: es la que entra al inmueble
  • Acometida interior: es la que une la red de distribución con el edificio. Es la que se corta si se necesita cortar el suministro.
  • Contadores: determina el consumo de cada vivienda.
  • Montantes: son las tuberías que suben del contador a las viviendas.

 

Comparativa entre gas natural y gas butano

Ambos tipos de gases tienen usos muy parecidos pero, dependiendo de cómo consuma nuestra vivienda, elegiremos el suministro de gas natural o las bombonas de butano.

            Gas natural

  1. Más económico
  2. Servicio ininterrumpido
  3. Gran coste de instalación

            Butano

  1. Más caro
  2. Al ir en bombonas el servicio se interrumpe en ocasiones
  3. No hay coste de instalación

Una de las causas de que aún se use tanto butano es que la red de gas natural no alcanza a todo el territorio español.

 

Ventajas del gas natural frente al butano

La alta diferencia que existe entre el coste del butano y el gas natural implica que debamos comparar bien estos gases para poder ahorrar en nuestra factura.

El gas natural cuenta con una serie de ventajas frente a las bombonas de butano, te las contamos:

  • Nos permite tener más espacio:  Aunque no sea mucho espacio, la bombona de butano no tiene un tamaño pequeño. El gas natural, al ir por conductos internos, no nos quitará ningún tipo de espacio en nuestra vivienda.
  • Es más económico: El suministro de gas natural tiene un coste menor que las bombonas de butano. Bien es cierto que, si tu consumo es muy pequeño, la bombona podría ser una buena elección.
  • Servicio ininterrumpido: Salvo extrañas ocasiones, no te quedarás sin gas natural. En el caso de la bombona, hay que estar atento a cuándo se va a acabar, llamar al repartidor y que la cambie.
  • Más seguro: El gas natural es más ligero y su difusión es más veloz

 

Si estás pensando en cambiar de gas butano a una instalación de gas natural, que sepas que, pese a la gran inversión inicial, el gas natural puede suponer un ahorro de más de trescientos euros al año lo que el cambio puede salir rentable a medio plazo.